cuidados de los conejillos de indias
martes, 4 de febrero de 2014
Cómo cuidar un conejo doméstico
Los conejos se están convirtiendo cada vez más en una habitual mascota, ya que son animales que aportan compañía, dóciles, generan poco trabajo, no ocupan demasiado espacio, etc. En muchas ocasiones, especialmente para gente que vive en un piso o casas pequeñas, adoptar un conejo como animal doméstico resulta mejor que un gato o perro. En función del espacio del que dispongamos, nuestro conejo podrá vivir en una jaula o en una zona habilitada especialmente para ellos, siempre tomando las medidas de seguridad necesarias. Además, existe un número considerable de razas de conejo, entre las que podremos elegir la que mejor se adapte a nuestros intereses (dimensión, tipo de pelaje, hábitat...). Para que viva como un rey, en unComo.com te contamos cómo cuidar un conejo doméstico.
Instrucciones
Antes que nada, al adquirir un conejo deberemos llevarlo a un veterinario de animales exóticos para que le haga una primera revisión. Será especialmente necesario hacerle un análisis de heces para comprobar que no tenga parásitos intestinales.
Asimismo, una de las características principales de estos animales es el hecho de que los dientes les crecen continuamente, por lo que tienen que masticar mucho para desgastarlos, y que no les crezcan demasiado y generen problemas. Por esta razón, el heno deberá formar parte de la dieta de nuestro conejo, así como también podemos ponerle madera, cartón, ramas de árboles… para roerlo.
Deberemos cepillar el pelo de nuestro conejo varias veces por semana (o a diario en caso de que sea una de las razas con pelo largo). Con esto, evitaremos que se les puedan generar bolas de pelo en el estómago, que pueden llegar a ser mortales para los conejos. Alimentarles con malta también es una buena forma de impedir la formación de estas bolas de pelo.
Por el contrario, no se debe bañar a los conejos, ya que ellos mismos dedican mucho tiempo a su aseo. Aunque en días muy calurosos de verano, si les vemos muy agobiados, podemos refrescarles la zona de las orejas y la nuca.
El conejo es un animal que necesita hacer ejercicio, por lo que si lo tenemos dentro de una jaula (de dimensiones considerables), deberemos sacarlo unas cuantas horas al día para que pueda correr libremente, por ejemplo en una terraza o balcón. Tendremos que apartar o proteger todo lo que nuestro conejo pueda roer y estropear, ya que además de los desperfectos que cause, puede ser muy peligroso para el animal.
Es necesario vacunar a los conejos domésticos contra la mixomatosis, una enfermedad que se transmite a través de pulgas y mosquitos; se recomienda vacunarles cada 6 meses, en primavera y otoño. Además, también es bueno vacunarlos frente a la enfermedad vírica hemorrágica, especialmente si viven varios juntos.
Se recomienda también esterilizar o castrar a los conejos domésticos, en el caso de las hembras para evitar posibles tumores de útero y mamas así o infecciones. Mientras que en machos, ayudará a eliminar comportamientos agresivos propios de la época de celo.
La alimentación es también un factor clave para que vuestro conejo/a doméstico/a esté bien cuidado y lleve una vida sana. Los ingredientes básicos de la dieta de los conejos son: el heno, los vegetales.
Antes que nada, al adquirir un conejo deberemos llevarlo a un veterinario de animales exóticos para que le haga una primera revisión. Será especialmente necesario hacerle un análisis de heces para comprobar que no tenga parásitos intestinales.
Asimismo, una de las características principales de estos animales es el hecho de que los dientes les crecen continuamente, por lo que tienen que masticar mucho para desgastarlos, y que no les crezcan demasiado y generen problemas. Por esta razón, el heno deberá formar parte de la dieta de nuestro conejo, así como también podemos ponerle madera, cartón, ramas de árboles… para roerlo.
Deberemos cepillar el pelo de nuestro conejo varias veces por semana (o a diario en caso de que sea una de las razas con pelo largo). Con esto, evitaremos que se les puedan generar bolas de pelo en el estómago, que pueden llegar a ser mortales para los conejos. Alimentarles con malta también es una buena forma de impedir la formación de estas bolas de pelo.
Por el contrario, no se debe bañar a los conejos, ya que ellos mismos dedican mucho tiempo a su aseo. Aunque en días muy calurosos de verano, si les vemos muy agobiados, podemos refrescarles la zona de las orejas y la nuca.
El conejo es un animal que necesita hacer ejercicio, por lo que si lo tenemos dentro de una jaula (de dimensiones considerables), deberemos sacarlo unas cuantas horas al día para que pueda correr libremente, por ejemplo en una terraza o balcón. Tendremos que apartar o proteger todo lo que nuestro conejo pueda roer y estropear, ya que además de los desperfectos que cause, puede ser muy peligroso para el animal.
Es necesario vacunar a los conejos domésticos contra la mixomatosis, una enfermedad que se transmite a través de pulgas y mosquitos; se recomienda vacunarles cada 6 meses, en primavera y otoño. Además, también es bueno vacunarlos frente a la enfermedad vírica hemorrágica, especialmente si viven varios juntos.
Se recomienda también esterilizar o castrar a los conejos domésticos, en el caso de las hembras para evitar posibles tumores de útero y mamas así o infecciones. Mientras que en machos, ayudará a eliminar comportamientos agresivos propios de la época de celo.
La alimentación es también un factor clave para que vuestro conejo/a doméstico/a esté bien cuidado y lleve una vida sana. Los ingredientes básicos de la dieta de los conejos son: el heno, los vegetales.
sábado, 1 de febrero de 2014
Alimentación
Las cobayas son animales herbívoros, por lo que el aporte de fibra en el alimento es indispensable. Por otro lado, el aporte de vitamina C es altamente necesario, pues las cobayas, los primates y los murciélagos son las únicas especies que no sintetizan esta vitamina.
Para prevenir deficiencias hay que procurar a la mascota una dieta variada. El heno sirve para cubrir las necesidades de hidratos de carbono y de fibra. La fruta y la verdura ayudan a satisfacer sus necesidades de vitaminas y gran parte del líquido necesario. Para la comida conviene utilizar recipientes de barro cerámico pesados que resistan la inclinación y consiguiente caída del alimento. Sus lados deben ser lo bastante altos para mantener el material de cama y las heces lejos de la comida. Por otro lado, es muy importante que toda la comida fresca que demos a nuestras cobayas esté a temperatura ambiente; nunca puede estar recién sacada del refrigerador.
Gran parte de sus necesidades de líquidos quedan cubiertas por la ingestión de alimentos frescos. Deben tener siempre a su disposición un bebedero con agua limpia y fresca. Si se utilizan unas botellas de agua equipadas con tubo para beber, será más fácil mantener el agua libre de contaminación. Los cobayos tienden a contaminar y obstruir sus botellas de agua más que otros roedores domésticos, ya que mastican el tubo con el fin de obtener el agua, introduciéndose partículas de comida en la botella. Por estas razones, toda comida y los contenedores de agua en particular, deben limpiarse de forma habitual.
Las cobayas son animales que realizan cecotrofia, forma de coprofagia específica a ciertos roedores; es decir, comen las heces directamente del ano, antes de que lleguen al suelo.[cita requerida] Esta es una buena forma de aprovechar todos aquellos nutrientes que han pasado directamente por el tracto gastrointestinal sin haberse absorbido, como algunas vitaminas, por ejemplo.


Salud e higiene
Para tener cobayos sanos y evitar enfermedades se debe:
- Alimentarlos bien.
- Mantener limpias las jaulas.
- Evitar la presencia de alimento en mal estado.
- Poner en cuarentena durante 8 días los animales nuevos que se adquieran, para observar su comportamiento antes de juntarlos con los que ya se tienen. La presentación de un animal nuevo se debe hacer siempre en un territorio neutral y libre de olores, para facilitar la integración.
Una cobaya sana es un animal alegre, con pelo brillante, gordito, bien desarrollado y que come bien. Un cuyo está enfermo cuando se separa de los demás, se arrincona, está decaído, no quiere comer, se le eriza el pelo, se le hunde la barriga, tiene diarrea y baja de peso rápidamente. En este caso hay que separarlo rápidamente de los demás para que no los contagie y acudir a un veterinario especializado en animales exóticos.
Las enfermedades más comunes de los cuyes son las siguientes:
- Infección con parásitos externos: piojos, pulgas, garrapatas y sarna. Esto se puede controlar con una buena higiene de la jaula.
- Disbiosis cecal: es muy grave porque puede producir la muerte de los animales. Puede ser producido por diversos factores, como bacterias(Clostridium piriforme), bajo nivel de fibra y excesivos carbohidratos de fácil fermentación, que generan una hipomotilidad cecal. Se recomienda higiene y desinfección periódica de las jaulas.
- Neumonía: usar antibióticos específicos y evitar el frío y las corrientes de aire.
- Escorbuto: se produce por la falta de vitamina C, y genera hemorragias internas. En este caso, hay que administrar 2 gotas de Redoxón (vitamina C en gotas) por cada 100 g de peso. El tratamiento debe durar hasta que el cobayo mejore.
Cómo cuidar conejillos de indias
Los conejillos de indias (también conocidos como cerdos de Guinea, cobayos o cuyos), son pequeñas mascotas, que requieren espacio suficiente, tiempo, esfuerzo, y la interacción del humano. Si tu estás dispuesto a darle a tu cobayo una casa con comida apropiada, atención, espacio para vivir,aseo y cuidado veterinario, serás recompensado con felicidad, saludable y una mascota divertida
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